Imagen ilustrativa · Foto: Neeta Lind (CC BY 2.0) · Wikimedia Commons
Pescaíto frito, gambas, pulpo, calamares y espetos; platos desde unos 8 €.
No hay carta: los camareros recorren las mesas cantando los platos y te quedas el que quieras levantando la mano. Cada plato se cobra aparte. Más espectáculo que restaurante.
Para muchos es una trampa para turistas (TripAdvisor 3,7/5): raciones pequeñas para el precio, calidad irregular y quejas de cuentas sin desglosar. Si vas, cuenta los platos y revisa la cuenta antes de pagar. Ve por el ambiente, no esperando el mejor pescado de tu vida.
Al final de El Palo: bus 11 de la EMT o coche (en hora punta cuesta aparcar).